Ayer fue el concierto de los Ramones en mitad de la Semana Negra de Gijón.
No encuentro ninguna crítica del concierto, así que os lo resumo: Duró más o menos una hora; lo justo para que les diese tiempo a tocar 382 canciones de “A saco”. Marky Ramone, que es el único que queda vivo del grupo original, estuvo a la batería muy animado. El resto del grupo también muy animado.
Se tocaron todos los hits – o al menos solo tocaron hits – para terminar con What A Wonderfull World que todo el mundo pudo al menos tararear lalalalalaaaa and I think to lalá lalalá lalala I see wainch to flue laaaaaaalalalá muy divertido.
Buen concierto, buen ambiente, y encima gratis así que plan inmejorable para un martes noche de verano



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